Mamada al profe en el salón para pasar de curso

Descargar
2 views
0 likes
UNETE A NUESTRO GRUPO TELEGRAM

La escena comienza en un aula desierta después de clases. La alumna más puta de la clase, con sus nalgas grandes apretadas en unos jeans ajustados, se acerca al profesor de matemáticas, un tipo maduro de verga grande con una reputación dudosa. «Profe, necesito pasar de curso. ¿Qué puedo hacer para convencerlo?», le susurra la zorra deseosa, con deseos ocultos de coger con él.

El profesor, sorprendido por la propuesta directa, mira a la jovencita culona con lujuria en sus ojos. «Creo que podríamos arreglar algo, pero vas a tener que trabajar duro», responde con una sonrisa perversa. Sin perder tiempo, la chica se arrodilla frente al maestro, desabrocha su pantalón y saca su pija ya erecta. Comienza a mamar con ansias, sintiendo la verga palpitante en su boca y disfrutando cada gemido de placer del hombre.

Mientras tanto, el profesor no puede resistir la tentación de tocar las tetas grandes de la estudiante, acariciando sus pezones duros por encima de la blusa ajustada. La zorra, excitada por la situación prohibida, intensifica su mamada, chupando con fuerza y tragando la verga hasta la garganta. El profesor gime de placer, sintiendo cómo la lengua traviesa de la chica juega con su prepucio.

Entre gemidos y jadeos, el maestro decide tomar el control. Levanta a la alumna culona y la inclina sobre el escritorio, levantándole la falda para revelar su concha mojada y lista para ser penetrada. Sin mediar palabras, la embiste con fuerza, sintiendo cada centímetro de su verga entrar y salir de ese culo apretado. La zorra gime de placer, disfrutando de la cogida salvaje que le está dando su profesor.

La escena se vuelve aún más intensa cuando el profesor decide probar el culo de la estudiante. Con cuidado, lubrica su ano con saliva y comienza a penetrarla lentamente, sintiendo cómo se estira alrededor de su verga. La chica grita de placer y dolor, mezclando sensaciones intensas mientras es culeada sin piedad en medio del salón vacío.

Los gemidos y los sonidos de piel contra piel llenan el aula, creando una sinfonía de sexo desenfrenado. El profesor embiste una y otra vez, sintiendo cómo se acerca al límite de su venida. La estudiante, con las nalgas enrojecidas por la cogida, suplica por más, disfrutando del placer prohibido que le está dando su maestro.

Finalmente, el profesor no puede contenerse más y se corre dentro del culo de la zorra, llenándola con su semen caliente y espeso. La chica gime de placer al sentir la venida del hombre, disfrutando de cada gota que llena su interior. La escena termina con ambos jadeando y sudorosos, disfrutando del éxtasis de la experiencia prohibida.

La alumna se levanta del escritorio, todavía temblando por el placer, y se arregla la ropa rápidamente. El profesor, con una sonrisa satisfecha en el rostro, le asegura que pasará de curso sin problemas. La chica, con una mirada traviesa, le susurra al oído: «Gracias, profe. ¿Qué tal si repetimos la lección la próxima semana?». Ambos se ríen cómplices, sabiendo que esta no será la última vez que se encuentren en el aula después de clases.