Mi vecina, una tetona sin pelos en la lengua y con una carita de zorrita que me vuelve loco, me invitó a su casa a ver «videos de culos» en su televisor nuevo de pantalla grande. Desde que me mudé al edificio, había notado esas nalgas grandes que se marcaban debajo de sus ajustados leggings, y no pude resistir la tentación de aceptar la invitación. Al entrar a su apartamento, el olor a sexo se colaba por mis fosas nasales, anticipando una noche salvaje.
Cerró la puerta con llave y se acercó a mí, rozando su cuerpo con el mío. Pude sentir el calor que emanaba de su entrepierna, y supe que esta noche prometía mucho más que simples videos. Sin mediar palabra, me empujó contra la pared y comenzó a besarme con ferocidad, sus manos ávidas explorando cada rincón de mi cuerpo.
Me quitó la camiseta de un tirón y sus manos se posaron en mis pechos, apretándolos con fuerza. Gruñí de placer y la empujé hacia el sofá, deseoso de devolverle la misma intensidad. Le desabroché el sujetador y sus tetas enormes quedaron al descubierto, erguidas y tentadoras. Me lancé sobre ellas, lamiendo y mordisqueando sus pezones, mientras ella gemía sin pudor.
«¿Te gusta mi par de tetas, eh? ¡Sí, cógelas, méteselas en la boca!», me ordenó con voz ronca. No necesité más invitación y me abalancé sobre sus senos, chupando y mordiendo con ansias. Sus gemidos se volvieron más intensos, y su mano se deslizó por mi entrepierna, buscando mi verga ya endurecida.
Se arrodilló frente a mí y desabrochó mi pantalón, liberando mi miembro erecto. Sin previo aviso, se lo introdujo en la boca, chupando con avidez y mirándome a los ojos con lujuria. La sensación de su lengua jugueteando en mi pija me hizo gemir de placer, y succionó con fuerza, casi haciéndome venir en el acto.
La detuve a tiempo y la levanté, girándola bruscamente para que quedara inclinada sobre el sofá. Levanté su falda y pude ver su culito firme y redondo, esperando ser penetrado. Sin darle respiro, bajé sus bragas y le di una fuerte nalgada que resonó en la habitación, marcando su piel blanca con mi mano.
«¡Así te gusta, ¿eh? ¡Cogida como la zorrita que eres!», le dije con voz gutural, antes de comenzar a lamer su concha mojada y palpitante. Ella gemía y se retorcía de placer, apretando sus nalgas alrededor de mi rostro, mientras yo la devoraba con ansias.
Me pidió que la cogiera ya, que no podía esperar más. Sin dudarlo, me coloqué detrás suyo y, con un fuerte empujón, la penetré de un solo golpe. Gritó de placer y dolor, pero pidió más. Comencé a embestirla con fuerza, sintiendo cómo su interior se contraía alrededor de mi verga, apretándola con fuerza.
La cogida era brutal, sin contemplaciones, solo sexo crudo y salvaje. Sus gemidos me incitaban a seguir, a embestirla más fuerte y más rápido. Su cuerpo temblaba con cada embestida, y sus manos se aferraban desesperadas al sofá, buscando un ancla en medio de la tormenta de placer que la azotaba.
«¿Quieres que te folle el culo, putita?», le susurré al oído, y ella asintió con deseo. Sin perder tiempo, saqué mi verga de su concha empapada y lentamente comencé a presionar contra su ojete, sintiendo cómo cedía ante la presión. Con un último empujón, entré en su culo estrecho y caliente, desatando un gemido salvaje en ambos.
El sexo anal era un torbellino de sensaciones nuevas, de placer extremo y dolor exquisito. Sus gritos se mezclaban con mis gruñidos, formando una sinfonía de lujuria y desenfreno. Cada embestida era más profunda, más intensa, llevándonos al borde del abismo del éxtasis.
Finalmente, sentí que no podía contenerme más. Mis embestidas se volvieron más rápidas, más desesperadas, y con un rugido gutural, me dejé ir. Un torrente de venida caliente y espesa llenó su interior, haciéndola estremecerse de placer bajo mí. Nos desplomamos en el sofá, exhaustos y satisfechos.
Acaricié su cabello mientras recuperábamos el aliento, sintiendo todavía el calor de nuestra pasión impregnando la habitación. Sabía que esta noche de videos, culos y nalgas grandes había sido solo el principio de una larga y ardiente relación entre vecinos.



















